Noticias


Burbuja inmobiliaria ‘low cost’ en Seseña

Susana anda perdida por la calle Claudio Coelho, la avenida principal del sector 2 del residencial El Quiñón, el sueño de El Pocero en Seseña, el epítome del pinchazo de la burbuja inmobiliaria. No encuentra las oficinas de venta de inmuebles. No hay nadie a quién preguntar. Las persianas de la mayoría de casas están cerradas a cal y canto. Gigantes dormidos de ocho alturas. “Es que no hay nada, ni un bar, y eso que un bar es lo primero que siempre se monta”, razona. Son las 12.15 de la mañana y por la amplia avenida, de dos carriles por sentido separados por un paseo, pasan coches de vez en cuando.

Susana mira para arriba y ve el cartel enorme de la promoción de Altamira Real Estate, la filial inmobiliaria del Banco Santander: viviendas de 65 m2 desde 65.000 euros (más IVA). Un regalo. En 2007 se pusieron a la venta por más de 190.000 euros. Tienen piscina olímpica, pistas de fútbol y baloncesto, zonas de juegos infantiles y hasta una fuente de chorros. “Me enteré de las ofertas por Internet y vengo a ver si son verdad”, dice Susana mientras se aleja en busca de El Dorado urbanístico.

Miguel y María, una pareja de treinteañeros, lo tienen frente a su terraza, al otro lado de la calle, pero ya se les hizo tarde. Cuando salen cada día de su casa ven los carteles de la oferta. Y se tiran un poco de los pelos. “Cuando compramos nosotros nos costó 180.000 y ahora fíjate los precios”, dicen resignados mientras sacan la basura.

Y es que Altamira Real State ha roto la baraja inmobiliaria con el residencial El Lago. Todos los fines de semana hay colas para visitar los pisos. Entramos en el residencial. Una comercial habla con una pareja interesada. Quedan en pensárselo. “Llamamos hace tres semanas y los tenían a 65.000 pero ahora los tienen a 77.000; es barato pero ha subido 12.000 euros en nada y además el que les queda es un interior, con poca luz”, asegura Francisco, que no lo ve claro. “Igual es que el banco les ha dicho que son muy baratos y que los suban un poco”, añade su mujer.

Los comerciales de Altamira no quieren hablar. “Lo siento, pero no podéis grabar ni hacer fotos aquí”, explica una trabajadora de la inmobiliaria. Llamamos por teléfono, como un cliente habitual:

– Buenos días, estaba interesado en los pisos de 65.000 euros

– Pues mire, es que ya sólo nos queda uno de dos habitaciones, y vale 77.000

– …¿ y cómo es que ha subido?

– Es que vendimos más de 400 en sólo tres días y claro, los subimos. Los pisos están muy bien, tienen piscina, pista de baloncesto…

“A mí me pasó algo parecido, un día vine a las 6 de la mañana porque el día anterior se acabaron los pisos del bloque que ponían a la venta”, relata Lucía, universitaria de 25 años a la que se le hicieron los ojos chiribitas cuando vio los precios: “Es que veníamos de ver pisos de 154.000 euros…”.

Aquel día -“el de los enamorados, el 14 de febrero”, recuerda-, estuvo cinco horas pasando frío para ser una de las primeras en entrar a la inmobiliaria. “La gente corría como si fueran las rebajas; me lo compré sin ver exactamente cuál era mi piso, porque había visto otros iguales el día anterior”.

Lo sorprendente fue cuando le dijeron el precio. “El día anterior el tercero que yo quería valía 72.000 euros y a mí me lo vendieron por 74.000. Subió 2.000 euros en un día. Les pregunté por qué y me dijeron que como había tanta demanda los habían subido”, explica Lucía, que ayer acudía con su novio a hacer arreglos en casa. No fue la única a la que le pilló la miniburbuja. “A una amiga mía le cobraron 76.000 porque lo compró un día después”, dice.

Según conoció este periódico, ayer a última hora ya se habían agotado los pisos de tres habitaciones –50 viviendas vendidas a alrededor de 115.000 euros– y sólo quedaba uno de dos estancias –se pusieron a la venta más de 430–. Todavía quedaban pisos, sin embargo, de cuatro habitaciones (120.000 euros).

El sector 1, ‘mejor que Sanchinarro’

Entretanto, el sector uno de El Quiñón ya no es el erial que era. Ocho bares, varios restaurantes, peluquerías, comercios, una guardería, colegio… “Aquí se vive mejor que en Sanchinarro”, dice uno de los vecinos, hartos de la imagen que se da del barrio en la prensa.

En breve, dicen, se abrirá el parque María Audena, que cuenta hasta con un estanque. Los servicios de limpieza funcionan desde hace un año y hay un autobús que comunica el barrio con Madrid. “Fue extraño al principio, pero ahora estamos muy contentos”, dice Raquel, que paga 550 euros de alquiler por un piso de cuatro habitaciones.

La inmobiliaria Mediterranean ha puesto en alquiler pisos de dos habitaciones del sector dos por 370 euros (sin IVA). “Ya nos quedan pocos”, explica una comercial. Los precios son similares en ambas zonas.

En ROJI Abogados Málaga tratamos asuntos de carácter penal, laboral, mercantil, de familia (separaciones, divorcios, custodias), relacionados con herencias y testamentos, de carácter inmobiliario o de construcción, así como relacionados con consumo y bancario, especialmente en la protección de derechos de los consumidores y las hipotecas. Prestamos un servicio a nivel nacional aunque nuestra sede central se encuentra en Málaga capital y disponemos de delegaciones en Torremolinos, Marbella, Fuengirola, Antequera y Velez-Málaga.

Roji Abogados Málaga 952 211 011-Dpto. Construcciones Ilegales-

Fuente: El Mundo

Contacte con nosotros y resuelva las dudas sobre su caso llamándonos a los teléfonos:

Teléfonos 952 211 011 607 202 361

También puede contactarnos a través de la dirección de correo electrónico

Correo electrónico info@rojiabogados.com

Si lo prefiere puede acercarse a nuestras oficinas en:

Oficinas Málaga Antequera Fuengirola Marbella Torre del Mar