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Condenan en Jaén a un hombre por delito de asesinato

Juzgan este martes a dos varones acusados de intentar matar a la expareja de uno y a su acompañante.

La Sección Tercera de la La Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Jaén acogerá este martes el juicio contra dos varones, F.J.P.C. y C.G.G., acusados de un delito de asesinato y otro de homicidio, en grado de tentativa ambos, que estaba previsto para este martes, dada la incomparecencia de un testigo presencial, en concreto, el conductor del coche en el que viajaban las dos víctimas, la expareja del primer procesado y su acompañante.

   Así lo ha explicado la abogada de una de las víctimas, en concreto, de la expareja, Celia Megía, del Instituto Andaluz de la Mujer (IAJ), que ha señalado que basa su escrito en una tentativa de asesinato y una tentativa de homicidio hacia la víctima y su actual pareja. Así, ha recordado que el acusado había llevado a cabo dos quebrantamientos de medida cautelar, del mismo modo que lo acusa del delito de tenencia ilícita de armas, pues disparó con una pistola. Por todo ello, ha solicitado 12 años de cárcel para él.

   No obstante, Megía ha solicitado aplazar la vista, dada la incomparecencia del conductor del coche en el que circulaban las víctimas, puesto que considera imprescindible su presencia, pues “iba en el coche y sin él no es factible la celebración del juicio, por mucho que se lean sus declaraciones”. Así, y por este motivo, la Sala ha dictaminado el aplazamiento de la vista para el próximo mes de febrero.

   Asimismo, el letrado de F.J.P.C., Jesús Ortega, ha manifestado a los periodistas que se trata de “delitos gravísimos, pero va a pedir la absolución al entender que las heridas de las víctimas no tienen riesgo vital, por lo que no se le debería de acusar de un delito de tentativa, sino de lesiones consumadas”. Según Ortega, “en ningún caso existió dolo o intención de matar, por lo que, como mucho, debería ser condenarlo por delitos de lesiones, ya que las heridas no revisten gravedad y no había riesgo de muerte”.

   Así las cosas, por el delito de lesiones consumadas ha pedido dos años alternativamente a la absolución y por el delito imprudente seis meses. Además, ha apuntado “la atenuante por la tenencia ilícita de armas habiendo colaborado con la policía”. Por ello, el letrado considera que debe rebajarse la pena en dos grados, si bien por el delito de quebrantamiento de medida cautelar ha solicitado la absolución “porque eran ellos los que iban buscándolo por los carriles y le pegaron una paliza”.

“NO MÁS GRAVES QUE UN PALO O UNA PUÑALADA”

   Al hilo, Ortega ha aseverado que se propició una riña y se produjeron los disparos, aunque ha apostillado que “no son más graves que un palo o una puñalada, sino que son un medio para lesionar, no mucho más grave que otro”. Así, ha comentado que tanto las víctimas como los acusados “llevaban una semana entera peleándose, los enfrentamientos habían sido constantes y la situación de miedo se podía palpar”. “Por desgracia, mi defendido tenía un arma y la utilizó, pero las heridas que ocasionó en ningún caso fueron de riesgo vital”.

   Cabe recordar que, como adelantara Europa Press, en marzo de 2010, F.J.P.C., quebrantando una orden de alejamiento hacia la que había sido su pareja sentimental y con la que había tenido un hijo, intentó con un revólver acabar con su vida y con la de otro varón que viajaba junto a ella en un turismo, todo ello actuando como cooperante necesario el segundo procesado.

   De este modo, en el escrito del fiscal se detalla que ambos acusados se encuentran en prisión provisional desde lo ocurrido, si bien, con anterioridad, F.J.P.C. se encontraba sujeto, desde hacía algo más de dos años, a la medida cautelar de prohibición de comunicarse por cualquier medio y de aproximarse a menos de 200 metros respecto de la que fue su pareja durante dos años y  medio, así como a su domicilio, lugar de trabajo y cualquier otro lugar frecuentado por ella.

   Sin embargo, como relata el escrito, la madrugada del 13 al 14 de marzo del pasado año se aproximó en varias ocasiones a ella, a una distancia inferior a la permitida, cuando ambos coincidieron en el interior y también exteriores de un pub de la localidad jiennense de Martos. Así, tres días más tarde, sobre las 17,00 horas, este procesado, portando un revólver marca Ilama del calibre 38, sin estar autorizado para ello, se encontró cuando circulaba con su vehículo marca Fiat con otro coche en el que viajaba su expareja, así como otras dos personas más, por una vía de Torredonjimeno (Jaén).

“RESOLVER PROBLEMAS”

   De esta forma, F.J.P.C., que iba sentado en el asiente del copiloto, se bajó del coche al tiempo que pidió que hiciera lo mismo al copiloto del otro turismo al objeto de “resolver los problemas que había tenido en el fin de semana”. Tras dirigirse éste al procesado para entablar conversación, el mismo le dijo que se levantara la camiseta y fue entonces cuando, de forma sorpresiva y con intención de matarlo, sin darle oportunidad de defenderse o evitar el ataque, el acusado sacó el revólver que llevaba oculto en la parta de atrás de su pantalón y efectuó varios disparos contra su contrincante, uno de los cuales le alanzó en el brazo, echando a correr la víctima para refugiarse.

   Seguidamente, incumpliendo la medida de alejamiento hacia su expareja, se dirigió al coche en el que se encontraba ella y un tercer viajero, los cuales intentaban recoger a la víctima. Con el propósito de acabar con su vida, sin posibilidad de que la mujer se pudiera defender, y asegurando así el resultado de su acción, la apuntó con el arma y efectuó al menos dos disparos, uno de los cuales la alcanzó en la región temporomaxilar derecha, motivo por el que precisó para su curación de intervención quirúrgica para la extracción del proyectil y de la que tardó en sanar más de tres meses. Tras esto, F.J.P.C. se subió en su vehículo, donde lo estaba esperando el otro procesado, C.G.G., quien lo trasladó hasta la localidad marteña.

   Por todo ello, la Fiscalía ha acusado a ambos procesados de un delito de asesinato en grado de tentativa, por el que pide un total de 12 años de cárcel a cada uno de ellos, así como de otro de homicidio en grado de tentativa, por el que podrían cumplir una pena de entre cinco y diez años de prisión, tal y como estipula el Código Penal. Además, para F.J.P.C. ha pedido un año de prisión por dos quebrantamientos de medida cautelar, así como tres años por tenencia ilícita de armas. acogerá este martes el juicio contra dos varones, F.J.P.C. y C.G.G., acusados de un delito de asesinato y otro de homicidio, en grado de tentativa ambos, que estaba previsto para este martes, dada la incomparecencia de un testigo presencial, en concreto, el conductor del coche en el que viajaban las dos víctimas, la expareja del primer procesado y su acompañante.

Así lo ha explicado la abogada de una de las víctimas, en concreto, de la expareja, Celia Megía, del Instituto Andaluz de la Mujer (IAJ), que ha señalado que basa su escrito en una tentativa de asesinato y una tentativa de homicidio hacia la víctima y su actual pareja. Así, ha recordado que el acusado había llevado a cabo dos quebrantamientos de medida cautelar, del mismo modo que lo acusa del delito de tenencia ilícita de armas, pues disparó con una pistola. Por todo ello, ha solicitado 12 años de cárcel para él.

No obstante, Megía ha solicitado aplazar la vista, dada la incomparecencia del conductor del coche en el que circulaban las víctimas, puesto que considera imprescindible su presencia, pues “iba en el coche y sin él no es factible la celebración del juicio, por mucho que se lean sus declaraciones”. Así, y por este motivo, la Sala ha dictaminado el aplazamiento de la vista para el próximo mes de febrero.

Asimismo, el letrado de F.J.P.C., Jesús Ortega, ha manifestado a los periodistas que se trata de “delitos gravísimos, pero va a pedir la absolución al entender que las heridas de las víctimas no tienen riesgo vital, por lo que no se le debería de acusar de un delito de tentativa, sino de lesiones consumadas”. Según Ortega, “en ningún caso existió dolo o intención de matar, por lo que, como mucho, debería ser condenarlo por delitos de lesiones, ya que las heridas no revisten gravedad y no había riesgo de muerte”.

 Así las cosas, por el delito de lesiones consumadas ha pedido dos años alternativamente a la absolución y por el delito imprudente seis meses. Además, ha apuntado “la atenuante por la tenencia ilícita de armas habiendo colaborado con la policía”. Por ello, el letrado considera que debe rebajarse la pena en dos grados, si bien por el delito de quebrantamiento de medida cautelar ha solicitado la absolución “porque eran ellos los que iban buscándolo por los carriles y le pegaron una paliza”.

“NO MÁS GRAVES QUE UN PALO O UNA PUÑALADA”

 Al hilo, Ortega ha aseverado que se propició una riña y se produjeron los disparos, aunque ha apostillado que “no son más graves que un palo o una puñalada, sino que son un medio para lesionar, no mucho más grave que otro”. Así, ha comentado que tanto las víctimas como los acusados “llevaban una semana entera peleándose, los enfrentamientos habían sido constantes y la situación de miedo se podía palpar”. “Por desgracia, mi defendido tenía un arma y la utilizó, pero las heridas que ocasionó en ningún caso fueron de riesgo vital”.

Cabe recordar que, como adelantara Europa Press, en marzo de 2010, F.J.P.C., quebrantando una orden de alejamiento hacia la que había sido su pareja sentimental y con la que había tenido un hijo, intentó con un revólver acabar con su vida y con la de otro varón que viajaba junto a ella en un turismo, todo ello actuando como cooperante necesario el segundo procesado.

De este modo, en el escrito del fiscal se detalla que ambos acusados se encuentran en prisión provisional desde lo ocurrido, si bien, con anterioridad, F.J.P.C. se encontraba sujeto, desde hacía algo más de dos años, a la medida cautelar de prohibición de comunicarse por cualquier medio y de aproximarse a menos de 200 metros respecto de la que fue su pareja durante dos años y  medio, así como a su domicilio, lugar de trabajo y cualquier otro lugar frecuentado por ella.

Sin embargo, como relata el escrito, la madrugada del 13 al 14 de marzo del pasado año se aproximó en varias ocasiones a ella, a una distancia inferior a la permitida, cuando ambos coincidieron en el interior y también exteriores de un pub de la localidad jiennense de Martos. Así, tres días más tarde, sobre las 17,00 horas, este procesado, portando un revólver marca Ilama del calibre 38, sin estar autorizado para ello, se encontró cuando circulaba con su vehículo marca Fiat con otro coche en el que viajaba su expareja, así como otras dos personas más, por una vía de Torredonjimeno (Jaén).

“RESOLVER PROBLEMAS”

De esta forma, F.J.P.C., que iba sentado en el asiente del copiloto, se bajó del coche al tiempo que pidió que hiciera lo mismo al copiloto del otro turismo al objeto de “resolver los problemas que había tenido en el fin de semana”. Tras dirigirse éste al procesado para entablar conversación, el mismo le dijo que se levantara la camiseta y fue entonces cuando, de forma sorpresiva y con intención de matarlo, sin darle oportunidad de defenderse o evitar el ataque, el acusado sacó el revólver que llevaba oculto en la parta de atrás de su pantalón y efectuó varios disparos contra su contrincante, uno de los cuales le alanzó en el brazo, echando a correr la víctima para refugiarse.

Seguidamente, incumpliendo la medida de alejamiento hacia su expareja, se dirigió al coche en el que se encontraba ella y un tercer viajero, los cuales intentaban recoger a la víctima. Con el propósito de acabar con su vida, sin posibilidad de que la mujer se pudiera defender, y asegurando así el resultado de su acción, la apuntó con el arma y efectuó al menos dos disparos, uno de los cuales la alcanzó en la región temporomaxilar derecha, motivo por el que precisó para su curación de intervención quirúrgica para la extracción del proyectil y de la que tardó en sanar más de tres meses. Tras esto, F.J.P.C. se subió en su vehículo, donde lo estaba esperando el otro procesado, C.G.G., quien lo trasladó hasta la localidad marteña.

Por todo ello, la Fiscalía ha acusado a ambos procesados de un delito de asesinato en grado de tentativa, por el que pide un total de 12 años de cárcel a cada uno de ellos, así como de otro de homicidio en grado de tentativa, por el que podrían cumplir una pena de entre cinco y diez años de prisión, tal y como estipula el Código Penal. Además, para F.J.P.C. ha pedido un año de prisión por dos quebrantamientos de medida cautelar, así como tres años por tenencia ilícita de armas.

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