Noticias


CARGAS DEL MATRIMONIO; HIPOTECA SOBRE INMUEBLES EN RÉGIMEN DE SEPARACION DE BIENES

El Tribunal Supremo se ve obligado a pronunciarse de nuevo en la sentencia de 26 de Noviembre de 2012 sobre lo que realmente son cargas el matrimonio en los procesos de divorcio y sobre la inclusión o exclusión en dicho concepto del pago de hipotecas cuando el régimen económico del matrimonio es el de separación de bienes.

El actor, D. Avelino interpone demanda de divorcio en la cual solicita que las cargas del matrimonio se sufragasen por mitad al igual que el pago de las hipotecas que gravan dos inmuebles cotitularidad de los cónyuges que establecieron el régimen económico de separación de bienes.

Por su parte la demandada contestó la demanda solicitando igualmente la disolución del matrimonio pero con otro tipo de medidas.

El Juzgado de Primera Instancia dictó sentencia por la cual concede la custodia de los hijos a la madre así como el uso del domicilio conyugal y establece la obligación para el actor de abonar íntegramente  la cuota de las hipotecas sobre dos inmuebles hasta que la madre acceda a un puesto de trabajo.

La sentencia fue objeto de recurso de apelación ante la Audiencia Provincial que, sin embargo, fue desestimado y por lo tanto se ratificó la sentencia recurrida.

Del mismo modo la sentencia de apelación fue recurrida por la parte actora en casación ante el Tribunal Supremo alegando como motivos de casación la infracción de los preceptos del código civil relativos a la comunidad de bienes y a las carga del matrimonio.

El Tribunal Supremo en la sentencia resolutoria del recurso razona porqué considera que tanto el Juzgado de primera instancia como la Audiencia Provincial yerran al considerar las hipotecas como un carga del matrimonio y obligar a uno solo de los cónyuges a asumir el pago íntegro de la cuota con la única motivación de establecerlo como carga del matrimonio. Tal consideración es contraria a lo establecido ya en varias sentencias del Tribunal Supremo expresivas de que la hipoteca no puede ser considerada como carga del matrimonio, en el sentido que a esta expresión se reconoce en el artículo 90 del CC , porque se trata de una deuda contraída para la adquisición del inmueble que debe satisfacerse por quienes ostentan título de dominio sobre el mismo de acuerdo con lo estipulado con la entidad bancaria, en este caso por ambos cónyuges, con independencia de si su disfrute es otorgado a un concreto copropietario, y por tanto el pago de la hipoteca cuando ambos cónyuges son deudores y el bien les pertenece, no puede ser impuesta a uno solo de ellos, sino que debe ser relacionado y resuelto de acuerdo con el régimen de bienes correspondiente a cada matrimonio, que en el caso lo es de separación de bienes.

 

Seguidamente detalla el Tribunal Supremo lo que puede considerarse como carga del matrimonio y establece que debe identificarse con la de sostenimiento de la familia, debiendo ser atendidas tales cargas por ambos cónyuges en cuanto abarcan todas las obligaciones y gastos que exija la conservación y adecuado sostenimiento de los bienes del matrimonio y los contraídos en beneficio de la unidad familiar, considerándose también como contribución el trabajo dedicado por uno de los cónyuges para la atención de los hijos comunes ( artículo 103-3ª del Código Civil ). Pero no cabe considerar como cargas del matrimonio los gastos generados por ciertos bienes que, aun

siendo de carácter común, no son bienes del matrimonio, pues precisamente el régimen económico vigente durante la convivencia matrimonial ha sido el de separación de bienes que excluye cualquier idea de patrimonio común familiar. En consecuencia, la normativa aplicable a tales bienes era la propia del régimen general de la copropiedad, y en concreto el artículo 393 del Código Civil , que establece que el concurso de los partícipes en las cargas será proporcional a sus respectivas cuotas, que se presumen iguales.

 

El razonamiento del Tribunal Supremo es claro y no deja lugar a dudas por lo que el motivo alegado por la parte actora recurrente debe ser estimado y declararse la obligación de pagar la hipoteca por  ambos cónyuges en relación a su título dominical.

Contacte con nosotros y resuelva las dudas sobre su caso llamándonos a los teléfonos:

Teléfonos 952 211 011 607 202 361

También puede contactarnos a través de la dirección de correo electrónico

Correo electrónico info@rojiabogados.com

Si lo prefiere puede acercarse a nuestras oficinas en:

Oficinas Málaga Antequera Fuengirola Marbella Torre del Mar